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Xanadú en Calpe: una joya arquitectónica oriental en Alicante

La provincia de Alicante, conocida por sus playas y paisajes mediterráneos, alberga también hitos arquitectónicos singulares que desafían las expectativas del turismo convencional. Entre ellos destaca Xanadú, un edificio residencial que, desde su emplazamiento sobre un acantilado de la Costa Blanca, ofrece una silueta tan inusual que muchos lo comparan con un castillo oriental suspendido frente al mar.


Edificio Xanadú en la Costa Blanca en Alicante con el peñón de Ifach de fondo junto al mar

Esta construcción, levantada en 1971 en la urbanización La Manzanera de Calpe, fue uno de los primeros encargos importantes del arquitecto Ricardo Bofill en la provincia y aún hoy es considerado un ejemplo destacado de la arquitectura española de mediados del siglo XX. A diferencia de los desarrollos turísticos estándar de la época, Xanadú es más un experimento arquitectónico con una forma que conecta visualmente con el emblemático Peñón de Ifach, a pocos metros de distancia.


Su diseño no responde a ninguna función defensiva ni histórica, como podemos observar con el gran número de castillos de la provincia, sino que surge de una voluntad de crear un “pueblo vertical” compuesto de 18 viviendas, donde se articulan todos los espacios de vida propios de una vivienda en torno a un núcleo central de la estructura.


Este edificio no solo atrae a arquitectos o estudiantes del diseño moderno, sino también a viajeros y aficionados al turismo cultural interesados en descubrir un Alicante menos convencional. Su ubicación, dominando el mar desde las alturas, lo convierte en un punto de observación privilegiado para captar la luz mediterránea cambiando a lo largo del día y conforma una parada imprescindible para quienes buscan la intersección entre patrimonio moderno y paisaje natural en la Costa Blanca.


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